"Patagonia", del desarrollo a la realidad. Columna de María José Mira, D. Ejecutiva Ciudad Creativa.

Con el estreno mundial de la Ópera Patagonia, del compositor nacional Sebastián Errázuriz, Frutillar ha vuelto a ser un escenario de importancia a nivel nacional e internacional.

Esta ópera de cámara, es el primer estreno lírico post pandemia de América Latina, demostrando un tesón y enorme capacidad a la hora de sortear las dificultades de estos tiempos, aplicando toda la creatividad para llegar a una propuesta original de un teatro musical post pandemia viable con estos nuevos desafíos. Patagonia

es una obra que pone en valor nuestro patrimonio, en la voz de los que por años han sido callados, relevando la mirada de género, la crisis de biodiversidad y la reivindicación de los pueblos originarios.



Esta colaboración inédita entre un equipo creador y tres regiones del país: Biobío (Teatro del Biobío), Los Ríos (Orquesta de Cámara de Valdivia) y Los Lagos (Teatro del Lago), da cuenta de cómo hoy los territorios se potencian con un sistema colaborativo moviendo desde la cultura y la economía creativa las posibilidad para el desarrollo sostenible de las ciudades y territorios de Chile. Se vivieron tres funciones de un teatro vivo, la primera que fue gratuita para estudiantes de la región y las otras dos que atrajeron a turistas, críticos y público de ópera hasta Frutillar para ocupar hoteles y restaurantes, que en los últimos años se han visto tan golpeados producto del contexto, activando así la economía local y quebrando la tendencia estacional.


Además, esta obra convocó a los mejores talentos, como el reconocido director de escena argentino; Marcelo Lombardero, que desde la creatividad, la técnica y la gestión trabajaron con los equipos locales, dejando instaladas en la región, nuevas capacidades y redes invaluables para la consolidación de territorios creativos.


Esta es una ópera creada desde el Sur, una creación local que ha sido capaz de convocar al mundo y posicionar desde regiones una forma nueva de avanzar en el desarrollo, desde la colaboración y articulación, integrando una agenda y discurso que asimila los desafíos de la contingencia con una mirada de largo plazo que reconoce lo local y prueba el valor de ubicar la creación al centro del desarrollo.


El resultado de todo esto, que impacta tanto en las comunidades y ecosistemas como en el comercio y turismo, son una muestra de cómo se ha ido concretando el paso del desafío a la realidad del sello de Frutillar como Ciudad Creativa de la Música.