Chile Lagos Limpios, colaboración Público-Privada. Ángela Delorenzo, Directora de Estrategia, CLL


Hemos evidenciado últimamente una fuerte demanda por soluciones públicas frente a desafíos de desarrollo urbano y territorial. Estos desafíos resultan de realidades productivas y demográficas que avanzan a un ritmo muchas veces incompatible con los tiempos de adaptación de instrumentos reguladores.


Es el caso de los lagos Nor-Patagónicos, 23 lagos ubicados en las regiones de la Araucanía, Los Ríos y Los Lagos, que representan un 30% del espejo de agua dulce nacional. El año 2017, uno de estos lagos, el Villarrica, fue declarado saturado e inició la elaboración de un plan de descontaminación, que tendrá un costo de implementación de US$ 104 millones. Esto pone en evidencia el riesgo de la falta de planificación.


Frente a esta problemática, las alianzas público-privadas aparecen como un vehículo capaz de agilizar gestiones y tiempos de respuesta, que nos permitan llegar a tiempo a abordar los desafíos en vez de incurrir en los altos costos asociados a reparar daños. Un ejemplo concreto de gestiones público-privadas virtuosas, es el trabajo de Fundación Chile Lagos Limpios, inspirada en el modelo del Lago Tahoe, California-Nevada, que logra mantener un equilibrio entre una economía de US$ 5.000 millones y 20 millones de visitantes anuales, y la preservación del recurso natural que sostiene su economía.


Este febrero 2021, la fundación Chile Lagos Limpios junto a la empresa salmonera AquaChile, el desarrollador de tecnología Innovex, y la Universidad de California Davis, iniciaron un programa científico de monitoreo del más alto nivel en el Lago Llanquihue, con el fin de informar decisiones de planificación en el territorio y políticas públicas. Este trabajo se podrá complementar con el trabajo de otras organizaciones del territorio, por ejemplo, el programa Más Azul de la Universidad San Sebastián, el trabajo local de ONGs, y los esfuerzos regulatorios del Ministerio de Medio Ambiente, entre muchos otros.


Vemos en la gestión y coordinación de estas iniciativas público-privadas, una oportunidad para avanzar de forma ágil en base a un modelo colaborativo que asegure el desarrollo sustentable de nuestro país en el corto y largo plazo.