Alianzas Globales para Frutillar y la Cuenca. Columna de Tomás Cortese, D.E. Fundación PLADES


En Frutillar, la experiencia de ser parte de la red mundial de Ciudades Creativas de la UNESCO nos ha permitido ampliar y acelerar procesos de colaboración. En el contexto de esta red la ciudad se ha destacado con gestión y contenidos potentes en el plano creativo y cultural. El desafío de extender esta experiencia a otras áreas del desarrollo radica en gran medida en nuestra calidad de “ciudad chica”. En efecto, frente a los tremendos desafíos planteados por las principales metrópolis del planeta, somos quizás demasiado pequeños para ser “interesantes” a la hora de atraer inversiones más ambiciosas.


Fundación PLADES está determinada a seguir atrayendo recursos que permitan mejorar el presente, así como proyectar el futuro de Frutillar y de la cuenca del Lago Llanquihue. Para ello nos hemos puesto a estudiar con atención cómo se ha logrado esto en otras latitudes similares en Chile, Latinoamérica y resto del mundo. En esta búsqueda hemos encontrado notables casos de éxito que demuestran cómo la combinación de talentos y recursos globales con capacidades y desafíos locales permite impulsar proyectos e iniciativas ambiciosas y visionarias en ciudades pequeñas.


No todas las ciudades y pueblos están destinados a crecer sin embargo algunos, dadas sus condiciones, tienen mayores probabilidades. Creemos que es el caso de Frutillar, así como otras tantas ciudades pequeñas que en Chile constituyen el centro urbano del 67% de las comunas. Si atinamos a tiempo, el crecimiento no tiene porqué ocurrir de un modo descontrolado causando un daño al patrimonio, medioambiente y tejido social. Estamos a tiempo de dar la pelea y buscar modelos de desarrollo que no solo se adecúen a nuestra identidad y características, sino que las promuevan. Con esto en mente es que como fundación hemos iniciado un programa denominado “Alianzas Globales” llamado a potenciar y acelerar proyectos locales con experiencias y recursos presentes en el contexto mundial.


La apuesta es que al mismo tiempo que nos conectamos más y mejor con recursos del mundo, lograremos convertir Frutillar y la cuenca del Llanquihue en un polo de desarrollo capaz de cultivar y exportar talento y creatividad al mundo.